Portátiles por menos de 500 euros

Por debajo de 500 euros se encuentran portátiles solventes para ofimática, navegación y estudio, pero conviene saber qué se está comprando. En este tramo lo habitual es un procesador Intel Core i3 o i5 de generación reciente, o un AMD Ryzen 3 o 5, con 8 GB de memoria y un disco SSD de 256 o 512 GB. La pantalla suele ser Full HD de 15,6 pulgadas, con un panel TN o IPS de brillo modesto. Lo que no se encuentra a este precio es tarjeta gráfica dedicada, pantalla de alta luminosidad ni chasis de aluminio. Según nuestro catálogo, actualizado a diario con los precios de siete tiendas españolas, el 11,3% de los portátiles cuesta menos de 300 euros y otro 25,9% se mueve entre los 300 y los 600. Esta selección recoge los que mejor equilibrio ofrecen dentro de ese presupuesto.

Qué esperar de un portátil de 500 euros

Por debajo de 500 euros el mercado está muy estandarizado, y eso juega a favor del comprador: casi todos los modelos montan componentes parecidos, así que las diferencias reales están en la pantalla, el teclado y el peso.

Lo que sí vas a encontrar: procesador Intel Core i3 o i5 de décima generación o posterior, o un AMD Ryzen 3 o 5; 8 GB de memoria; y un SSD de 256 o 512 GB, que es la pieza que más se nota en el día a día. Un portátil de 400 euros con SSD arranca más rápido que uno de 900 con disco mecánico, y a estas alturas prácticamente ningún modelo nuevo lleva disco mecánico.

Lo que no vas a encontrar: tarjeta gráfica dedicada, pantallas de más de 300 nits (las de este tramo se ven mal con luz directa), chasis de aluminio ni teclados retroiluminados de calidad. Tampoco esperes autonomías de diez horas: lo normal son cinco o seis reales.

Dos detalles que conviene mirar antes de decidir, porque no suelen aparecer en el titular de la oferta: si la memoria se puede ampliar, porque subir a 16 GB más adelante cuesta unos 30 euros, y si la pantalla es Full HD, ya que todavía circulan modelos con resolución 1366 × 768 que se quedan muy cortos.

Cuándo conviene estirar el presupuesto

No siempre compensa gastar más, pero hay cuatro situaciones en las que los 500 euros se quedan cortos y el equipo te durará menos de lo que crees.

Si vas a editar vídeo o trabajar con imagen. Aquí el salto está en la memoria, no en el procesador: con 8 GB vas a sufrir en cuanto abras dos programas. A partir de unos 700 euros aparecen los modelos con 16 GB de serie.

Si quieres jugar. Una tarjeta gráfica dedicada decente no baja de los 800 euros. Por debajo de esa cifra, lo que se vende como portátil gaming suele ser un equipo normal con la carcasa pintada de rojo.

Si vas a pasar muchas horas delante. El salto de calidad en pantalla y teclado se produce entre los 600 y los 700 euros, y es la diferencia que más se nota a diario, mucho más que unos cuantos megahercios de procesador.

Si necesitas llevarlo encima a todas horas. Los equipos de menos de 1,4 kilos con buena autonomía empiezan en torno a los 800 euros. Por debajo, lo normal son dos kilos largos.

En nuestro catálogo, la mitad de los portátiles y ordenadores cuesta 797 euros o menos, y cuatro de cada diez superan los 1.000. Si tu uso es ofimática, navegación y estudio, quedarte en los 500 es una decisión perfectamente razonable: estarás comprando justo lo que necesitas.

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena un portátil de menos de 500 euros?

Sí para ofimática, navegación, clases online y vídeo. No para edición de vídeo, diseño 3D ni juegos actuales, donde la falta de tarjeta gráfica dedicada se nota enseguida.

¿Cuánta memoria RAM necesito?

8 GB es el mínimo razonable en 2026. Si el portátil permite ampliar, merece la pena comprobarlo antes: subir a 16 GB más adelante cuesta unos 30 euros y alarga bastante la vida del equipo.

¿Es mejor un portátil nuevo barato o uno reacondicionado de gama alta?

Depende del uso. Un reacondicionado de gama media de hace tres años suele rendir más que un equipo nuevo de 400 euros, pero tiene menos garantía y la batería estará gastada.

¿Cuándo bajan de precio los portátiles?

Las bajadas más fuertes se concentran en la vuelta al cole de septiembre, el Black Friday de noviembre y las rebajas de enero. En nuestro catálogo, solo el 11,1% de los portátiles tiene algún descuento activo, bastante menos que en otras categorías.